LA CONSTITUCIÓN BAJO ATAQUE

El presidente Martín Vizcarra no es un jugador leal, menos uno que respeta las reglas de juego, tampoco un jugador en el que se puede confiar. Los hechos lo pintan de cuerpo entero. Las últimas horas muestran además actitudes, por decir lo menos, desconcertantes del presidente de la República del Perú. ¿

El Miércoles 4 de septiembre, por la noche, enterado de las encuestas que se publicarían al día siguiente en Perú21 y Gestión, y que mostraban una caída de 14 puntos en la aprobación del adelanto de las elecciones y un incremento de 12 puntos en la desaprobación de dicha medida, el presidente reaccionó. En la práctica, en un mes, la propuesta del presidente de adelanto de elecciones había perdido un 30% de apoyo de la ciudadanía.

Es evidente que la opinión pública se ha dado cuenta que el adelanto es un ardid, un estratagema o una finta para ocultar ciertas cosas.

Es Miercoles 4, Vizcarra salió súbitamente y dijo que el congreso obstaculiza al ejecutivo porque plantea comisiones de investigación inútiles. Dijo además que no ha dado leyes, y que, por eso, adelantar las elecciones está plenamente justificado, etc. El presidente estaba ofuscado.

La primera razón es que no había convocatoria para la marcha del 5 de septiembre. Es decir, salvo los extremistas, los oportunistas y los confundidos, nadie quería participar de una marcha patrocinada por los que marcharon por toledo, humala, villarán y que se le pegaron a ppk en la segunda vuelta. Las mismas caras que lavan banderas, se ponen polos rojos, luego blancos, cruzan las manos y destilan odio en todas las marchas estaban detrás y delante de la madre de todas la marchas como la bautizamos aquí hace unos días. Peor aún se sumaron por lo menos dos candidatos presidenciales: Julio Guzmán y Verónica Mendoza. Siendo la marcha un conglomerado de oportunistas muchísima gente dijo no. Manifestar un rechazo a cualquier poder del estado es el derecho que todos tenemos. Pero dime con quien marchas y te diré quién eres.

La segunda razón es que la Comisión de Fiscalización acordó el miércoles lo siguiente: 1.Continuar con la investigación sobre el aeropuerto de Chinchero por 90 días. Vizcarra como ministro autorizó la firma de la adenda y fue partícipe de esta negociación hasta que renunció 2.También investigar Conirsa por 120 días. La empresa del presidente Vizcarra hizo trabajos para Conirsa que tenía entre sus accionistas a Odebrecht 3. Investigación a las encuestadoras que son un componente esencial de la estrategia del presidente. Dicho sea de paso, es primera vez en mis 50 años que veo a un presidente defender a las encuestadoras. Que bueno sería que el presidente se indignara por lo falta de trabajo, por la inseguridad o por la falta de incubadoras. De eso ni una palabra. Pero es sintomático que salga indignado por las encuestas. Es evidente que le tocaron un asunto muy sensible para él. 4. Citar al hermano del presidente, César Vizcarra, por tercera vez, en la investigación por los servicios que la empresa de los Vizcarra dió a Conirsa.

Como ven, el problema del presidente con el Congreso es la fiscalización. Si el Congreson no fiscaliza el presidente Vizcarra va tranquilo hasta el 2021. Pero Olaechea ha contestado claramente: “Fizcalizar no es obstuir”. El Congreso no puede abdicar a ese derecho. Sí lo hace sería gravísimo. Vizcarra, para justificar su nueva arremetida contra el Congreso dijo que se llamaba a sus ministros prácticamente por gusto. Pero, mintió.

El lunes hubo un pleno para ver la fuga de Goro; un tremendo asesino. Y se hizo el lunes porque esa investigación la paró Daniel Salaverry, el anterior presidente del congreso.

El martes estuvo la ministra de salud para explicar los cientos de niños muertos por falta de incubadoras.

El miércoles estuvo el premier y el ministro de justicia para sustentar el proyecto de recorte del mandato presidencial.

El jueves, fueron el ministro de economía y el premier para explicar el presupuesto para el próximo año.

¿Dónde está la obstrucción? El presidente no entiende que en un democracia hay pesos y contrapesos? Vizcarra no lee ni entiende la Constitución. ¿O no le interesa respetarla?

¿Qué viene para los peruanos?

Yo creo que más enfrentamiento. Está en al ADN de la camarilla que envuelve al presidente. Vizcarra parece acorralado por las investigaciones sobre Conirsa, Chinchero y demás. Huye hacia adelante porque además tiene miedo a gobernar. Los resultados de la gestión de Vizcarra son un desastre. Su popularidad cayó en todo el país 8% con desplomes muchos mayores en el norte, centro y oriente del país.

Hay que estar conectados y atentos. Estamos entrando a una etapa crucial en la batalla por la defensa de la constitución. Pero más que eso, por la defensa de la libertad de todos los peruanos.

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