LA ENCUESTOCRACIA NUESTRA DE CADA DÍA

Los gobiernos que basan sus decisiones más importante en lo que dicen las encuestas evidencian no solo carencia de ideas sino absoluta falta de una visión, un derrotero y un proyecto serio para la sociedad que pretenden gobernar.

Martín Vizcarra, presidente constitucional por sucesión -como lo denomina Fernando Tuesta Soldevilla- asumió el encargo de manera abrupta e inesperada y lejos de tomar las ideas básicas del plan de gobierno de PPK del que fue parte como vicepresidente, ministro de transportes y embajador en Canadá, decidió hacer una agenda propia. En el fondo improvisó.

Después de un año y medio de gobierno, los resultados, desde el punto de vista de la gestión, son un absoluto desastre. Su política económica es un caos. A pesar que nuestro país tiene un bajo nivel de deuda, enormes reservas internacionales, bajo déficit fiscal, inflación moderada y acceso a la banca internacional, este año con suerte llegaremos al 2.5% de crecimiento, siendo que el presidente prometió 4% en su discurso de 28 de Julio: Por que? Muy simple. Vizcarra es en los hechos, anti inversión y por lo tanto anti generación de trabajo, no puede con la reconstrucción del norte y es evidente que no tiene idea de cómo relanzar la economía. Con las cosas como están más de 300 mil peruanos, como dice el economista Roberto Abusada, regresarán este año a la condición de pobres de todas maneras.

Donde Vizcarra mete la mano complica todo. La reforma judicial se cayó por su apresuramiento y por su incompetencia. La reforma política la tiró al tacho, él mismo, con su recoerte “inconstitucional” de mandato. Ha dividido a los procuradores, ha dividido la fiscalía, ha dividido al congreso y tiene una bancada que es un caos. Encima Vizcarra le echa la culpa al Congreso que le ha aprobado su ley de presupuesto, que es el instrumento de gobierno por excelencia del ejecutivo, y además le ha aprobado el 97% de las iniciativas legislativas presentadas ante el congreso. La prensa cuenta otra historia…y bueno las encuestas dicen que Vizcarra es un fenómeno…

Las encuestas le dan más del 50% de aprobación a su gestión. El casi 40% de desaprobación, por cierto, ni se comenta en los medios tradicionales. Pero además las encuestas validan su recorte de mandato, su nuevo referendum y destacan que la mayoría lo blinda frente a una vacancia. Es decir, el único argumento del presidente para seguir con su propuesta inconstitucional es la encuesta. Sueña, vive y duerme por y para la encuesta.

Y por eso permitame darle una persectiva sobre las encuestas. No para que me de la razón sino para que piense en lo que le quiero decir.

Las encuestas son estudios sobre opinion publica, técnicos, rigurosos, exactos. Una encuesta bien hecha es un interesante inzumo para el análisis y para la toma de decisiones. Pero ¿Qué ocurre si la población o la muestra que se toma de la población está fuertemente influída o contaminada? ¿Qué pasa si hay tanta polarización o enfrentamiento que la gente no quiere manifestar su opinion, con franqueza, porque sienten que la van a juzgar o criticar. Es decir, decíde no opinar y guardar silencio.

La teoría del espiral del silencio nos da una aplicación sobre el voto oculto. En un clima mediático violento donde una determinada opinión está mal vista, las encuestas pueden fallar. Hay muchos ejemplos de encuestas que han dicho que la opinión publica pensaba una cosa cuando en verdad pensaba lo contrario. En ambientes polarizados la espiral del silencio puede guardar muchas sorpresas.

Lo dejo allí para que lo piense.

Para terminar dejeme insistir en lo demagógico de querer gobernar usando las encuestas como la justificación para hacer tal o cual política pública y mucho peor aún para meter la mano en la constitución. Es un absoluto despropósito.

Si se trata hacer lo que el pueblo quiere ¿Por qué no hacemos las siguientes preguntas?

¿Quiere que paguemos cientos de millones de publicidad estatal en los medios privados o prefiere que equipemos, con ese dinero, las comisarias? ¿Quiere que los ministros se bajen el sueldo de 30 mil soles a la mitad, para que estén igual a los congresistas? ¿Quiere que se suprima la inmunidad presidencial? ¿Por qué no preguntamos al soberano si le parece bajar el IGV al 50%? ¿Por qué no le preguntamos en una encuesta a los peruanos si quieren seguir pagando el agua potable?¿Por qué no tomamos la mitad de las reservas de los miles de millones de dólares que hay en el BCR y las repartimos a razón de 1,000 dólares por cada ciudadano?

Le aseguro que todas las preguntas serían positivas. Sólo el hecho de preguntarlo sería una irresponsabilidad… o ¿no?. Entonces ¿cómo haríamos? ¿Seguimos con el gobierno de la encuestocracia y de la turba o nos comportamos como una nación civilizada, respetuosa de su constitución?

¿Usted qué piensa?

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