LIMBO PRESIDENCIAL

Luego de 11 horas y dos votaciones no se consiguió la confianza del Parlamento. Era obvio. Las razones abundan y las hemos escuchado y leído en todos los medios. En la primera votación 71 y en la segunda fueron 73 los congresistas que se abstuvieron de dar su voto a favor del gabinete Cornejo. La consecuencia inmediata es que los ministros han puesto su cargo a disposición. Esto que para muchos oficialistas es más que una llamada de atención no parece serlo para el presidente Ollanta Humala.

 

Si uno escucha sus declaraciones del sábado en la madrugada en palacio y las que dio en las horas siguientes, el presidente parece no entender ni lo que ha ocurrido ni lo que significa la derrota de su gabinete en el congreso; y mucho menos lo que esperaríamos los ciudadanos que hiciera para salir de este trance.

 

“Esperamos que el congreso resuelva esto lo más prontamente porque lo último que queremos los peruanos es inestabilidad” dijo y, luego, ante la pregunta sobre la injerencia ilegal de Nadine en el Gobierno: “No hay que desviar la atención con argumentos que no tienen nada que ver con la presentación de un Gabinete. Hay que separar la lucha política partidaria de un proceso electoral que ya se viene”.

 

A estas alturas -y por las evidencias- no cabe duda que el presidente sólo es asesorado por su esposa y a esta sólo la asesoran quienes le dicen que todo lo que hace está más que bien. Ambos se deben mirar al espejo en medio de palmadas recíprocas.

 

Para el presidente la penosa presentación de su gabinete sin ideas, sin mensajes políticos y sin autocrítica es un problema del Congreso; la grosera despedida “a sola frase” de su ahora ex premier César Villanueva es de otra galaxia; y temas como el insostenible y descarado apoyo al criminal régimen de Venezuela, entre otros varios temas, son parte de la una campaña electoral. Qué equivocado está presidente!

 

Haga un mea culpa, deje de amenazar y calificar a los medios, a los periodistas, a los opinologos (que somos todos los peruanos en las redes sociales), haga cambios, tienda puentes, deje la soberbia. Entienda que su partido o su casa no es igual al gobierno del Perú, y por lo tanto aunque en ellos mande su esposa aquí no puede hacerlo. Pónganse por encima, sea justo, ecuánime y equilibrado. Usted es el Presidente por Dios!

 

Recupere la sensatez. Gobernar no es difícil cuando se tiene un cable a tierra. Le aseguro que muchos, que no votamos por usted y no lo haríamos jamás, le apoyaremos. Salga del limbo presidencial. Si no cree en las encuestas tómese cinco taxis y pregunte qué piensa el pueblo en la calle; y comprobará que cada día usted está más lejos del presidente en que se convirtió por la voluntad popular.

 

Por: Alfonso Baella Herrera

Publicado en Expreso 16.3.14

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