Ministro, es su turno

El debate nacional en torno a la estrategia de las Fuerzas Armadas en la guerra contra el narcoterrorismo demanda urgentes precisiones que el Ministro de Defensa, Pedro Cateriano, debe dar al país.  Al parecer es necesario comenzar por hacer un mea culpa y asumir el pasivo de un sector que, en esta coyuntura, necesita replanteos pero, sobre todo, una sana autocritica. Por alguna razón que el Ministro debe explicar,  el enemigo -al parecer- tiene todo y  nosotros, nada.

 

Ellos -los narcoterroristas- sí tienen armas que funcionan, municiones suficientes, visores nocturnos, sistemas geográficos de posicionamiento global (GPSs), uniformes, alimentación adecuada, campos de entrenamiento en el mismo lugar, usan la sorpresa, tienen el apoyo de la población, instalan bases nuevas, cuentan con una “inteligencia”, una estrategia y acciones con resultados concretos, tienen presupuesto que saben usar en cumplimiento de su objetivo; y, en suma, los narcoterroristas parecen saber lo que quieren y cómo lograrlo; y nosotros, señor ministro, sinceramente, no.

 

Los narcoterroristas no han cambiado de jefes 8 veces en 1 año; y nosotros sí lo hemos hecho con 4 Ministros de Interior y 4 de Defensa en sólo 12 meses. Por eso la sensación es que, lejos de avanzar, estamos retrocediendo, y esa sensación es mayor cuando escuchamos hablar de boicots políticos inexistentes, negativas de diálogo con las FFAA porque “no son deliberantes”, y esto, en medio de una delegación de facultades para legislar en materia de seguridad y defensa, y la inminencia de cambios en las remuneraciones, beneficios, ascensos y otros en nuestras Fuerzas Armadas.  Nadie duda de su patriotismo ni de su calidad moral, por eso apúrese en generar un liderazgo auténtico. Libérese de las visiones fantasmagóricas que pueden ser muy perjudiciales.

 

El Perú se encuentra en un momento que parece surrealista. Crecemos más que cualquier país en América latina y tenemos una Fuerza Armada – y una Policía Nacional- con una moral, seguramente, muy alta porque pelean casi con arcos y flechas. Por momentos da la impresión que ese desamparo es mantenido por miserables que pescan a río revuelto robando combustible y alimentos de la tropa. Esos sí son los boicoteadores a los que debe identificar. Urge, por eso, convertir ese crecimiento en decisiones que tengan sentido. Tenemos que ganar esta guerra. Diga cómo lo va a hacer Ministro, es su turno.


Alfonso Baella Herrera

@alfonsobaella

 

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