¿PUEDE REELEGIRSE VILLARÁN?

La alcaldesa Susana Villarán no anuncia aún su candidatura a la reelección. Pero parece descontado que lo hará. Su campaña, sin duda, buscará generar la dicotomía y la polarización con Castañeda que, mudo y, casi sin mover un dedo, aparece sólo y muy arriba en las encuestas. Pero ¿Tiene posibilidades de reelegirse?

 

Antes quiero señalar que no voté por Villarán en el 2010, lo hice por Lourdes Flores. Y en Marzo del 2013, estuve a favor, como el 48.1 de Limeños, de revocarla. Creo además que Villarán ha sido incapaz en el manejo de la capital. Sin embargo eso no me limita para analizar si tiene, en verdad, posibilidades electorales.

 

Si uno repasa la última encuesta de Ipsos – Apoyo (http://bit.ly/1iWGqdR) comprobará que la percepción de su gestión acaso sea una de las peores que recuerdan los limeños; sólo 4% votaría por ella, 71% jamás lo haría y su voto más duro apenas es de 3% frente al 37% del ex burgomaestre cuya intensión de voto llega a 49%. Villarán de la Puente tiene 19% de aprobación de su gestión, lo que no parece suficiente para cambiar ni, mucho menos, invertir los números. Así las cosas ¿Por qué ella y quienes la rodean abrigan la esperanza que sí puede reelegirse? Hay, desde mi punto de vista, por lo menos tres condiciones que la pueden favorecer.

 

La primera tiene que ver con su propio carácter. Villarán, tiene muchos defectos pero tiene una característica importante, es treja, lucha y sabe esperar. Lo demostró en el 2010 y en la revocatoria. Cierto que en ambos hubo condiciones facilitadoras que fueron otorgadas por sus principales oponentes pero supo colocarse y conseguir resultados políticos. No en vano su slogan ahora subraya: “vale la pena luchar…”.

 

La segunda es que está en el poder, y eso le da una ventaja, porque maneja recursos, intereses y expectativas –que se pueden convertir en recursos- de manera que es posible que su campaña sea, en inversión publicitaria y en despliegue de maquinaria mediática, por lo menos igual sino superior a una campaña presidencial.

 

La tercera condición es lo que para algunos constituye una desventaja; su 4% versus el 49% del puntero. Ese porcentaje es, en verdad, ideal porque está tan abajo que cualquier cambio sólo puede ser para arriba y eso, en campaña, alienta; e inteligentemente manejado puede magnificarse. Mientras que en el otro lado caer tan sólo unos puntos, por efecto de la gravedad electoral o por errores propios, podría tener el efecto paralizante de un cataclismo poniendo los nervios de punta a quienes hoy parecen relajados mirando al rival por sobre el hombro.

 

Dicho esto es evidente que Villarán puede volver a ser gobierno municipal y por eso quienes quieren ser alternativa deberían ofrecer no sólo obras sino confianza, certidumbre y presunción de veracidad que puede ser su punto más débil. A los vecinos nos queda reflexionar. El voto nos da el poder, por lo tanto debemos ejercerlo con responsabilidad.

 

Por: Alfonso Baella Herrera

Publicado en Expreso el 11.5.14

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